“Te quiero, te adoro, te llevo a los toros, te compro un sombrero y te digo Te quiero!...” Eso me decías.
Eso me decías y los ojos te brillaban como brillan las pompas de un pompero. Eso me decías y yo no comprendía. Eso me decías y no veía como se iluminaba tu alma para que tu otro tercio la viera desde su trono, y se sintiera orgullosa, feliz y plena.
Ahora que soy madre ya te entiendo…
Entiendo el cómo me mirabas mientras dormía, el dolor que sentías cuando algo me dolía, la alegría que te daba cuando algo bueno me sucedía.
Sé que todo lo diste, sé que nada te importaba y te aprecio cada día más por ello aunque ya no te tengo.
Te he buscado tanto después de saber que ya no volvería a verte… No sabía bien dónde mirar, pero si sabía que te tenía cerca y que nunca me ibas a abandonar.
Ahora ya te he encontrado…
Es verdad, no me has abandonado. Te tengo siempre conmigo
Te quiero.
jueves, 19 de enero de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
Primera entrada en mi vida;
Tan importante es pensar antes de hablar, como saber a quién se lo tienes que decir. Normalmente metemos la pata en este aspecto, que pienso que es la clave del éxito en muchos aspectos de nuestra vida. Pero ¿quién nos educa en eso?, ¿nuestros padres? ¿la vida? ¿nosotros mismos?.
Realmente todos ellos nos intentan ayudar; los padres, por su experiencia vivida, la vida, a base de demostraciones tan tangibles como golpes, pero al final, nosotros mismos decidimos si decir lo correcto o no.
Hay veces que a pesar de saber que vas pifiarla con lo que vas a decir, continuas porque no eres capaz de controlar tu instinto, o porque piensas que serás menos que otros si te callas.
Alguien me dijo alguna vez que "si por la boca no has de agradar, mejor callar", ¡Que verdad!
¿De que nos sirve a veces ser muy sinceros con quién malinterpretará tu sinceridad? y ¿dónde está el punto intermedio?
Pues no lo sé, la verdad, yo aún necesito de esas clases teórico-prácticas de "pensar antes de hablar", pero mientras tanto intentaré:
- ser comedida con mis halagos para no parecer "pelotas"
- ser rigurosa en mis tratos para no parecer prometedora de unicornios (como dice un compañero)
- ser cariñosa con mis palabras para no herir a los que me rodean
- ser firme a mis convinciones para no vender imagenes equivocadas
- ser seria en mis palabra para que no me tomen "por el pito de un sereno"
No sé, si esto me ayudará, pero me quedará la conciencia muy tranquila de no transgredir la libertad de nadie haciendo un mal uso de la mia.
Buenas noches.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)